Final 1899 y 1900

Empezamos en está ocasión nuestro repaso por 1899 comentando el ferrocarril a Bilbao, en Gibaja coches para Ramales, Arredondo, Soba, y Lanestosa. En Marrón para Limpias. En Treto, para Castro, Laredo, Colindres, Hazas y Voto, y servicio combinado con los vapores Zarcetas, para Santoña y Laredo mientras tenían expuesto al público en las respectivas secretarias, por término de 8 días, el padrón industrial, base para la confección de la matrícula para el próximo ejercicio, los ayuntamientos de Colindres y Ruente y quedaba elegido como compromisario en el Ayuntamiento de Colindres Francisco Paisano.

También por aquellas fechas se verificaba la conducción del cadáver del niño T.G., sobrino de T. S.M., alcalde de Castro Urdiales, desde la casa mortuoria a la estación de Santander a Bilbao, con numeroso y escogido acompañamiento. El elegante féretro fue colocado en un coche fúnebre de primera clase, de la señora viuda de Oteiza, y de él pendían numerosas y preciosas coronas de la familia y amigos. Entre las muchísimas personas que acompañaban al cadáver, estaban los diputados provinciales Restituto de la Torre, Manuel y Enrique Pico, alcalde de Colindres Bengoechea, médico de Guriezo Pedrera, Omenaca y Pedro San Martín. Colocado el féretro en un furgón salió para Treto en tren de Marrón. Pernocto la noche en Colindres para salir a Castro.

El ayuntamiento de Colindres mandaba una información a la publicación Crónica de Santander que decía “Como alguien con intenciones aviesas, con motivo de la Constitución del Ayuntamiento de Colindres, ha dado en propalar especies completamente desprovistas de fundamento, tomamos la pluma para rectificar y aclarar hechos, que la verdad exige imperiosa. No es exacto como se asegura que el digno gobernador civil, señor Rothvós, telegrafiará el día 30 de Junio, al alcalde de Colindres, ordenándole que se abstuviera de dar posesión a los concejales electos e incluyera en una relación de los que debían figurar como interinos, pues el señor gobernador debía esperar el dictamen de la comisión provincial y referente a la reciente protesta, hemos de manifestar que ésta fue hecha por varios electores y que inmediatamente el señor Rothvós pasó su comunicación al alcalde del precitado pueblo, ordenando se diera posesión inmediata a los señores concejales electos, sin perjuicio de lo que la comisión fallara. El alcalde no podía, de ninguna manera, dar posesión a los concejales electos, puesto que la validez de las elecciones estaba pendiente de resolución de la precitada comisión y el gobernador, inmediatamente que llegó a su conocimiento la protesta, prescindiendo de la tramitación por no caer en sospecha de que buscaba excepciones dilatorias, transmitió la comunicación de que antes hablábamos, pero de una manera condicional, como decíamos, es decir a reserva de lo que la comisión provincial resolviera, de cuya resolución no podía tener conocimiento , puesto que no se notifica al gobierno civil”. Se publicaba días después que por la comisión provincial se ha desestimado la protesta formulada por José Cacho y otros contra el escrutinio y proclamación de concejales en Colindres.

La publicación La Encina de Liendo publica: “A la Antorcha de Laredo (otra publicación de la época).Dice este apreciable colega: En el número pasado se nos traspapelo la noticia en que devolvíamos nuestro atento saludo al que nos hizo el Señor Prida, director de La Encina de Liendo, estimado colega que se publica en dicho pintoresco valle. Hacemos hoy aceptando gustosos el cambio de su periódico. Agradecemos la cortesía con que el colega corresponde, pero le advertiremos que si lee detenidamente el encabezamiento de nuestro semanario vera que el señor de Prida no es un director es un redactor encargado de la sección correspondiente a Liendo y nada más. Sigue aún el colega refiriéndose a nosotros y se conoce que tampoco leyó bien diciendo: Podemos desmentir de la manera mas rotunda ser cierto el hecho denunciado a La Encina de Liendo, ocurrido en Colindres, entre varios fabricantes de conservas de este puerto y algunos marineros que llevaron pesca a vender a la fábrica de los señores Bengoechea y Compañía, establecida en dicha inmediata villa. Así nos lo permiten asegurar los informes que tenemos, siendo por otra parte suficiente garantía para creerlo, la que nos ofrece el concepto que tenemos de las personalidades aludidas, incapaces de ejecutar acción contra la denunciada. El mentís que nos da el colega está demás, véase nuestro último número y en él ni se habla de Colindres, ni de la fábrica de los señores Bengoechea y Compañía, ni de las personalidades que forja el colega en su fantasía. Para poder escribir es necesario antes leer bien. Y se conoce que nuestro apreciable colega lee muy deprisa y por lo tanto se entera mal y escribe peor”, mientras bajo el título Desgracia o Crimen? Se publicaba que en la carretera de Colindres a Laredo y en el Barrio de la Pesquera era atropellada por un coche una niña de seis años, dejándola gravemente herida. Decía “Según nos refieren, una imprudencia, que en este caso, a ser cierto lo que nos refieren, es un crimen, ocasionó la desgracia. Cuando se castigará con mano fuerte a los cocheros menores de edad y que por lo tanto no lo son y a los que siéndolo no por eso son mejores?. Por 1900 se escribía que con su familia se instalaba en Colindres, en su finca, Elías Somarriba, quien como de costumbre, pasará el verano en tan pintoresca villa y que también en Colindres contrajeron matrimonio Elena Bengoechea con el joven comerciante de Santander Felipe Sesma, decía la información que “salieron el mismo día de su enlace para varias provincias, después de obsequiar cumplidamente a sus invitados y amigos, con galantería que los señores Bengoechea tienen acreditado.

Nuestra enhorabuena a los desposados y a sus respectivas familias”. Corría julio del 1900 y la publicación EL Avisador escribía “Brillantes prometen ser las festividades que a la Virgen del Carmen y Santiago dedican los vecinos de Colindres. Parece ser que por la amistad que con dos Ángel Blanco, ilustrado y piadoso párroco de la localidad, tienen algunos distinguidos profesores residentes en Bilbao, disfrutaran en Colindres de una orquesta para la capilla, que ya la desearían para si muchas capitales. Y para que juzguen de la veracidad de lo que decimos ahí van los nombres de los citados profesores. Don Antonio Corto, Director de la Banda de Santa Cecilia, de Bilbao, sus tres hijos, Don Federico, don Sebastián y don Julián, organista el primero y primer premio en el Conservatorio, trompa del Teatro Real y con brillantes notas en el Conservatorio el segundo y violín y flauta el tercero, también de relevantes méritos. Únanse a tan excelentes profesores Don Ignacio Alonso, don Agustín Cela y sus hijos don Apolo y don Agustín, violines estos dos últimos y el primero, bombardino afamado el segundo, y tendrán ustedes lo que al principio les decía, una orquesta que si no es por el número, por la fama de los profesores que la componen, merecerían el aplauso de los que tengan la suerte de oírla. Piensan ejecutar la misa del celebre compositor navarro don Felipe Ernicas, en el ofertorio un trozo escrito por el citado Federico Corto, varias escogidas piezas en los intermedios y concluida la misa, la banda del pueblo acompañará a este señor a las difíciles variaciones de cornetín que con tanta maestría ejecuta. Y miel sobre ojuelas. Nada les ha de constar a los vecinos de Colindres saborear las deliciosas notas de tan brillante orquesta. Gratis se han ofrecido a bajar de Bilbao y solo por corresponder al cariño de que son objeto por parte del cura párroco como decíamos y de algunos otros vecinos del pueblo.

Concluimos dando la enhorabuena a Colindres envidiando las preferencias que con este pueblo guarda tan reputados excelentes músicos y deseando que se diviertan y honren en la medida de sus fuerzas a los patronos de España las Santísima Virgen y al Guerrero Apóstol Santiago”.



Fdo. Casilda Bahón
Final de 1899